EL CASTAÑO EN VALVERDE (José Fernando Benito)

¿Sabías que hay unas ciento cincuenta variedades de castaños? ¿Y que Valverde es una potencia (desaprovechada) en el mercado de la castaña? En plena floración de este curioso árbol, José Fernando Benito nos cuenta cómo empezó la historia de los castaños de Valverde.
Reconozco sentir cierto orgullo cuando digo a amigos o visitantes curiosos que solo en Valverde encontrará castaños, si es que busca por la provincia. Cierto que puede ver algún ejemplar suelto en casi cualquier localidad, pero no dejará de ser una excepcionalidad, un experimento o un adorno. En Valverde, en cambio, el castaño es árbol frecuente, numeroso y apreciado.
Sus orígenes en el pueblo no pueden concretarse, pero tenemos algunos datos que nos indican una notable antigüedad. Una primera referencia la encontramos en una escritura de compraventa entre gentes de Majadas Viejas y de Palancares, fechada en 1667. Venden los del desaparecido pueblo, entre otras fincas, una que denominan «el prado del castaño», lo que podría indicar que todo comenzó por aquellos pagos.

Con posterioridad, y ya hablando de Valverde, citaré lo que referente a los castaños escribió en 1960 mi padre (¡siempre a vueltas con su pueblo!) y que dice así: » En el año 1911 solo había en el término tres castaños centenarios. Nadie habló de que hubieran existido más anteriormente. En esos castaños, por rara casualidad se encontraba alguna castaña colmada. Estaban situados a bastante distancia uno de otro. Por iniciativa de un hijo del pueblo que vivía en Pontevedra, Antonio Benito, sembró Gregorio Monasterio castañas, en el sitio donde estaba uno de los tres castaños: nacieron y crecieron rápido, y cuando tenían cuatro o cinco años, envió púas Antonio y se injertaron. Enseguida empezaron a llevar fruto y desde entonces el viejo ha seguido llevando todos los años. Esta experiencia hizo que varios vecinos del pueblo sembraran castañas, y hoy es raro encontrar algún propietario que no tenga algún castaño en sus fincas en plena producción. En un lapso de tiempo de cincuenta años, solo hemos conocido dos con fallos en el fruto».

Los castaños de la Cuesta
En otra parte del escrito a que hago referencia, dice mi padre: «Hacia el año 1926 ó 27, siendo alcalde Pedro Umbría, le propusimos roturar la Cuesta y sembrarla de castaños. Se sembró un año de trigo y dos de centeno y algunos pusieron castaños, que son los que hay actualmente; pero como a la mayoría lo que les interesaba era el trigo, solo se pusieron unos 150, y al no guardarlo debidamente, solo se defendieron unos 75.»

Un castaño centenario
Más allá de esa iniciativa comunal, en la que participaron el propio alcalde, Fidel Cuevas, Celestino Mata, Gonzalo Chicharro, Lorenzo Benito, Dionisio Moreno, Macario Benito y algún otro, probablemente al ver los frutos y lo poco exigentes que eran los árboles, prácticamente todos los vecinos pusieron alguno, sin que apenas quede hoy rincón del término donde no haya muestra de ellos.

El castañar de Abdón
Del castaño, en Valverde, solo se aprovechan en serio, las castañas, sin que la madera, tan apreciada y utilizada en construcción por Galicia, León o Zamora, haya tenido otro uso que el de combustible para fuegos y, aún este, con reparos por saltar chispas durante la combustión. Castañas sí, para venta, consumo humano o animal (las pequeñas), antaño para los cerdos o cabras, hogaño, para jabalíes.

Castaño en flor
Tras hablar con alguno de los principales cosecheros y por la propia experiencia, me atrevo a calcular en unos diez mil kilos los que se destinan a venta o consumo propio y otros tantos o más los que se comen los animales. Sin apenas enfermedades, salvo la mortal Tinta, poco exigente en cuanto a cuidados o riegos, es el castaño un árbol que se extiende cada vez más, aunque sin la debida selección, por lo que hay muchos que dan frutos de muy pequeño tamaño, en los que un injerto adecuado debiera ser casi obligatorio.

Aitor cogiendo castañas en 2014
Iniciativas como la fiesta de Toma Castañas son de aplaudir y su potenciación con el apoyo y la participación de todos, un objetivo a tener en cuenta.

¡Toma castañas! en Zarzuela (Último fin de semana de octubre)



