Un Día de la Sierra (quemada) solidario.

El día 17 de octubre se celebra el XIX Día de la Sierra en Bustares. El pueblo de Palazuelos, sede inicial del Día de la Sierra de este año, cedió generosamente el derecho a la celebración. Así lo entendieron el alcalde pedáneo, Javier Juberías y la alcaldesa de Sigüenza, Mª Jesús Merino, atendiendo generosamente la sugerencia de la Asociación Serranía de Guadalajara, organizadora del evento.
Un poco de historia.
Ya son diecinueve los Días de la Sierra celebrados hasta la actualidad, el evento sigue su andadura y no cesan de incorporarse a su celebración diversos lugares de la Sierra Norte de Guadalajara. Desde aquel primer Día de la Sierra en Hiendelaencina el 18 de octubre de 2008, han pasado muchos serranos de honor, pregoneros de renombre, artesanos, grupos folclóricos, abuelos y pueblos serranos, empresarios, exposiciones fotográficas, presentaciones de libros, más de doscientos relatos cortos… Así se contaba aquel año el comienzo del “orgullo serrano”:
“Alrededor de un millar de personas respondieron a la llamada de la recién creada Asociación Serranía de Guadalajara, que preside el periodista Raúl Conde, y participaron el pasado sábado en la celebración del «I Día de la Sierra», una jornada a medio camino entre lo cultural, lo lúdico y lo reivindicativo, y que se celebró en la localidad de Hiendelaencina. El periodista serrano Antonio Pérez Henares recibió el primer galardón de «Serrano del Año», que se ha creado con motivo de esta fiesta, y la jornada se completó con diversos actos lúdicos y folklóricos…”
Después vinieron Galve, Arbancón Majaelrayo, Jadraque, Zarzuela, El Cardoso, Pálmaces, Campillo, La Toba, Tamajón, Condemios, Virtual, Atienza, Cantalojas, Villares, Albendiego, Las Navas y Bustares… Tuvimos días de sol radiante otoñal, tormentas y aguaceros, unas veces nos quedamos cortos de paella y otras nos la tuvimos que comer. En todo caso, un auténtico lujo.

El equipo organizador en Albendiego
Bustares 2026.
Y aunque en varias ocasiones hemos sufrido incendios en nuestra Sierra y en el Parque Natural (Valdepeñas, Cogolludo, Pico del Lobo…) nunca habíamos sufrido tan directamente en nuestros pueblos uno de tamaña magnitud y tan cercano a tantos pueblos.
Nos ha afectado de lleno al corazón de la Sierra, nos ha golpeado el alma y ha dejado aturdidos nuestros cinco sentidos: el campo huele a humo y a ceniza, el negro de los montes ofende a la vista, los troncos de los árboles están ásperos y tiznados, nos atruenan todavía el crepitar de las llamas y el zumbido de las sirenas, el agua y la miel nos van a saber amargas.

Una imagen de la exposición de Agustín Esteban
Y la piña la vamos que tener que hacer entre todos. Alrededor de esas 38.000 hectáreas calcinadas y en torno a esos 38 o más pueblos que se han quedado con las llamas a la puerta y con sus extramuros carbonizados y ennegrecidos. Las autoridades intentarán restañar heridas y restaurar entornos, aparecen grupos solidarios para ofrecer pastos, enclaves, fondos, grupos de cazadores, ecologistas, voluntarios, y habrá aportaciones durante todo el día, que no se diga que en la serranía no somos solidarios.
Y hasta los bomberos y agentes medioambientales, que tanto han sufrido en el incendio, se atreverán a volver a patear el monte una semana después de nuestro Día de la Sierra.

Marcha por la Sierra Nortes
Un pregón entusiasta y unas fotos mirando al futuro con esperanza de un hombre, Agustín Esteban, que sabe mucho de desgracias del terruño y atropellos, discursos con promesas y buenas intenciones, premios y alabanzas a quienes lucharon con el fuego y pusieron en peligro sus vidas por salvar las de los demás, relatos que recuerdan los malos momentos y lo que pudo (o no) haber sido, imágenes tristes, aunque con brotes verdes aflorando. Y, a pesar de todo, dulzaineros Kalaveras incansables, música de la tierra con José Antonio Alonso, danzas serranas con Majaelrayo, juegos y deportes populares. Incluso rock serrano mirando al “vértize” del Alto Rey, yendo “con todo” y con “los motores” a todo gas.

El Alto Rey contempla a los Kalaveras
Y un nuevo renacer llenará de hojas los rincones de la Sierra. Una publicación “”La Serranía” volverá a llenar las barras de los bares, los escaños de las cocinas, las manos de los serranos y los ojos de los mayores, que son los que más aprecian las palabras que reviven su pasado. El primer número, de octubre del 2009 nos sugería una “Sierra de esencias naturales” con una imagen del hayedo, afortunadamente todavía ileso, y el de este año, redivivo, nos provoca con su “Orgullo Serrano para afrontar la recuperación de la comarca”.

El renacido periódico La Serranía
Larga vida a la Sierra o lanzando nuestro grito de guerra: ¡Viva la Sierra viva!

Premios Serranos
¡Todos a Bustares!

XIX DÍA DE LA SIERRA Cartel




