Un bonito pregón para un Pueblo Bonito de España.

El pasado día 13 Fran Mestre, presidente de la Asociación de los Pueblos Más Bonitos de España, pronunció el pregón de nuestra Fiesta de la Octava del Corpus. Si nuestro pueblo es uno de los más bonitos de España y nuestra fiesta lo es, también este es uno de los pregones más bonitos que se han escuchado en la plaza del Portalejo. Al final de esta entrada puedes acceder al pregón completo. A continuación entresacamos algunos de sus párrafos.
De bien nacidos es ser agradecidos:

Momento del Pregón de Fran Mestre
Buenas tardes: Quiero empezar por lo más sencillo y a la vez por lo más difícil: dar las gracias. Gracias, José Luis, por invitarme a pregonar vuestras fiestas, gracias al pueblo de Valverde por abrirme las puertas una vez más. A lo largo de estos años he tenido el honor de hablar en muchos lugares de España, pero os aseguro que pocas invitaciones me han hecho tanta ilusión como esta, porque hay pueblos a los que uno va y hay pueblos a los que uno vuelve y yo, a Valverde, siempre vuelvo.

Día de los Pueblos Bonitos de España
Quienes entonces estaban al frente de la Asociación, y Fran Mestre lo estaba, enseguida descubrieron que Valverde merecía llevar su sello.
Trece años desde aquel 2013 en que Valverde de los Arroyos entró a formar parte de los Pueblos Más Bonitos de España. Me acuerdo de algo que entonces pensé y que el tiempo no ha hecho más que confirmar: que aquí no veníamos a darle nada a Valverde, que Valverde no tuviera ya. La belleza estaba. La piedra estaba. La tradición estaba. Lo único que hicimos fue ponerle un sello a lo que vosotros llevabais siglos construyendo y cuidando…Por eso sois, desde hace 13 años, uno de los nuestros. Aunque, si soy sincero, lo digo al revés: nosotros somos desde hace 13 años uno de los vuestros.

Razones para visitarnos no le faltaron al pregonero ni le faltan al visitante:
La arquitectura negra no es sólo una postal. Es una lección. Es la prueba de que durante siglos los valverdeños construyeron con lo que la tierra les daba: la pizarra, la piedra, la madera, el barro. Y de que cuando llegaron tiempos más cómodos, cuando hubiera sido más barato y más fácil levantar paredes de ladrillo y cubiertas de uralita este pueblo dijo que no. Que aquí las cosas se hacían como se habían hecho siempre. Ese “no” os ha costado esfuerzo, dinero y paciencia. Pero ese “no” es la razón de que hoy Valverde sea Valverde y de que miles de personas suban cada año a veros. Los pueblos que se parecen a todos nos los visita nadie. A los pueblos que son ellos mismos el mundo entero quiere conocerlos.

Entendiendo nuestra historia:
Quiero que los que han venido de fuera entiendan bien lo que van a ver, porque lo que van a ver no es un espectáculo, no es una actuación, no es algo que se hace para las turistas. Es exactamente lo contrario, es algo que este pueblo hace para sí mismo ante Dios y ante sus muertos desde mucho antes de que existieran los turistas, las carreteras, y hasta la provincia de Guadalajara.. Y estas danzas, que algunos creen aún más antiguas que la propia fiesta, quizá nacidas de viejos ritos de la tierra, de acción de gracias por las cosechas, llevan tanto tiempo bailándose aquí, que en 1606 una bula papal tuvo que ocuparse de ellas. Pensadlo un momento: hace 420 años en Roma el Papa firmó un privilegio para que ocho mozos de esta aldea perdida en la Sierra pudieran bailar ante el Santísimo sin quitarse de la cabeza su canastillo de flores. Cuando el mundo entero se descubre ante el Señor los danzantes de Valverde se cubren. Y se cubren con flores. No conozco imagen más hermosa de lo que es la fe de un pueblo: respeto infinito, sí, pero de pie, con la cabeza alta y florida.

Octava 2008
Entendiendo lo que la danza significa:
Mañana saldrá la procesión, llegará a las eras, y allí, en ese altar levantado a las afueras, con el Ocejón de testigo, bailarán la danza de la Cruz ante el Santísimo. Yo la he visto y os juro que se le pone a uno un nudo en la garganta que no se deshace en todo el día. Porque, en ese momento, uno entiende que está viendo lo mismo, exactamente lo mismo, que vieron los bisabuelos de vuestros bisabuelos. Y después, de vuelta en la plaza, vendrán las demás: El Verde, Los Molinos con su paloteo que parece una batalla y es una hermandad, La Perucha y El Cordón, con las ocho cintas de colores trenzándose alrededor del palo del botarga hasta formar ese tejido perfecto que es, si lo pensáis, la mejor metáfora de este pueblo: ocho hilos distintos que, dando vueltas los unos alrededor de los otros, acaban formando una sola cosa fuerte y hermosa. Así se hace un cordón y así se hace un pueblo.

Pensando en los que están en la fiesta y en lo que ya no están:
Habrá también almoneda, la subasta de las rosquillas que han salido en el ramo de la procesión. Y yo os aviso, forasteros, pujad sin miedo, que esas rosquillas de anís no se pagan con dinero, se pagan con cariño y cada euro que se puja es un año más de vida para esta tradición. Habrá auto sacramental, ese teatro antiguo que antes representaban los propios danzantes y que hoy mantienen vivos los jóvenes del pueblo. Y mañana habrá algo que casi nadie ve, pero que a mí me parece lo más grande de todo: el rezo por los danzantes difuntos. Porque en Valverde no se baila sólo con los que están, se baila también por los que estuvieron. Cada danzante de mañana lleva sus los hombros, junto a las cintas y los mantones, a todos los danzantes que bailaron antes que él. Por eso esta fiesta no la puede copiar nadie: porque no es una coreografía, es una herencia… Aquí no se ha inventado nada para el visitante. Aquí no se ha maquillado nada. Lo que se ve es lo que hay. Y lo que hay es un milagro.

Somos pocos, nadie sobra.
Y este pueblo de 90 vecinos sostiene una fiesta que necesita ocho danzantes, un botarga, un gaitero, un grupo de teatro, jóvenes que engalanan las calles, mujeres y hombres que hornean, que cosen, que ensayan, que organizan, que limpian, que montan y desmontan. Echad la cuenta. Aquí no sobra nadie, aquí cada vecino es imprescindible Y, aun así, año tras año, siglo tras siglo, cuando llega el domingo de la Octava todo está en su sitio: Las flores en los canastillos, las cintas en el palo, las rosquillas en el ramo, los danzantes en la calle.

Aitor y Hugo en 2016
No somos la España vaciada.
¿Sabéis lo que es eso? Eso es una lección para España entera. Vivimos tiempos en que se habla mucho de la España vaciada y se habla, casi siempre, en tono de lamento, como quien habla de un enfermo. Pero yo invito a cualquiera, a cualquier político, a cualquier periodista, a cualquier urbanita desencantado a venir mañana a Valverde y ver lo que hace este pueblo “vaciado”. Que vengan a ver cómo se llena. Que vengan a ver a los hijos y a los nietos que vuelven, a los que viven en Guadalajara, en Madrid o más lejos y que cuando huele a junio sienten el tirón de la gaita y el tamboril y no hay quien los pare. Que vengan a ver cómo una tradición de siglos no la sostienen los museos ni las subvenciones: la sostienen las familias. La sostiene el chaval que se pone por primera vez las enaguas de danzante con el mismo orgullo con que su abuelo se las puso. La sostiene la madre que cose. La sostiene el vecino que ya no puede bailar, pero mira desde la silla y en sus ojos está bailando todavía.
Vosotros no sois de España vaciada. Vosotros sois la España llena. Llena de memoria, llena de dignidad, llena de futuro, porque el futuro no es de los lugares con más habitantes, es de los lugares con más razones para existir. Y razones, a Valverde, le sobran.

Un brindis por nuestra fiesta, un mensaje de esperanza y una gran responsabilidad.
Esta noche disfrutad de la ronda y de la verbena. Mañana vivid vuestra Octava con el orgullo de saber que no hay en España una fiesta más auténtica que la vuestra. Cuidad de los mayores, que son la biblioteca de todo esto. Enseñad a los niños cada danza y cada palabra, que ellos son los danzantes del año dos mil cien. Abrazad al que ha vuelto. Acoged al que viene por primera vez, que seguro que vuelve. Y, cuando estéis en las eras ante el Santísimo, con el Ocejón ahí arriba y la gaita sonando, acordaos un segundo de lo afortunados que sois. Sois los herederos y los guardianes de una de las tradiciones más hermosas de Europa. Que no es carga pequeña, ni honor pequeño tampoco.
Francisco Mestre, Presidente de la asociación Los Pueblos Más Bonitos de España
Valverde de los Arroyos, 13 de junio de 2016.
Y aquí puedes leer el pregón completo: Pregón



Valverde sabe trasmitir ese sentimiento de pueblo antiguo que no viejo ,con sus tradiciones más emblemáticas que te llegan hondo.,sus gentes sencillas que saben mantener su herencia más querida sus danzas y canciones.