La Pastorela.

Pasó la Navidad, pasó San Ildefonso y la Pastorela  no sonó este año en la iglesia de Valverde. Pero ya recuperada, en alguna ocasión, esperemos que en  el año entrante, sonará como antaño.

El “tío Cándido” disfrutaba cantando la misa que en Valverde conocemos como la “Pastorela”. Y a todos los valverdeños se les ponía el cuerpo de villancico cuando escuchaban su tonada. Llegadas las fechas navideñas nuestro sacristán abandonaba su tradicional y popular misa “De Angelis” o las más solemnes “de Pío X” o la “Misa en Fa” y atacaba los acordes de la “Pastorela”, misa especialmente consagrada a la Navidad. Y se dedicaba a enseñarla a las mozas del bando (a quienes vemos en sendas fotos con treinta años de diferencia), acompañándose con los acordes del viejo armónium. o a los mozos de la ronda, en este caso armonizada con las notas de bandurrias, laúdes y panderetas.

Es una misa de tonada muy sencilla y con frases musicales repetitivas. También es muy alegre, con aire de villancico en compás de tres por ocho y un ritmo alegre, en tempo andante. Pide panderetas, botella de anís, vestido de fiesta y caras sonrientes por los tiempos que anuncia y por lo que significan las fechas en que se interpreta.

Ky ri éee éee e lei són,  Ky ri éee éee e lei son.

Nadie sabe cómo llegó la Pastorela a Valverde. Quizás fuera el propio Cándido Monasterio el que trajera la partitura en uno de sus viajes a Madrid, o quizás fuera su padre, Gregorio, hombre culto, emprendedor e instaurador de muchos adelantos en nuestro pueblo. También sacristán, aficionado por tanto a la música, importó a Valverde a principios del siglo XX un piano, un gramófono, un reloj con caja de música… y los castaños. Todavía, a mediados de dicho siglo, las misas solemnes de navidad, por supuesto la misa del gallo a las doce de la noche, sonaban a Pastorela.

Et in téerra páaxho míini bus, bo nae vóolun táaa tis.

La costumbre se perdió, como tantas cosas y habitantes, en los años sesenta-setenta del pasado siglo. La llamada de la ciudad alentó la emigración y poco a poco se fueron abandonando los cultivos, los rebaños, etc., al tiempo que nos íbamos progresivamente viendo sin funcionarios residentes en el pueblo, maestro, cura, médico, secretario… El coro de mozas del bando decayó como lo haría también el de los mozos de la ronda, y el tío Cándido nos abandonó un 8 de Septiembre de 1991 con 101 años.

Afortunadamente, el olvido no fue completo. Todavía había personas mayores que la recordaban y otros, no tan mayores, que estábamos empeñados en su recuperación. Así fue que, en los años 2013-2014, Emilio Robledo, nieto del tío Cándido, y quien esto escribe, iniciamos la labor de recomponer la partitura. De la voz de algunos mayores, y sobre todo de Gregorio Mata y Juanita Montero, fuimos reconstruyendo las melodías que hicieron posible la reinterpretación de la misa en la Navidad del año 2014 y en alguna ocasión más a mediados de Enero cuando celebramos San Ildefonso, nuestro patrón. Las “no tan mozas” atacaban con alegría los compases, sobre todo cuando llegaba la parte del “pecata mundi”.

Agnus Dei qui toliis pecata pecata mundi, mundi, miserere nobis, miserere nobis.

Las denominadas “pastorelas” constituyen una tradición que procede de las antiguas pastoradas que cantaban los pastores durante la Navidad. Se denominan así algunas misas y también las pequeñas dramatizaciones que se representan en honor a los personajes del belén, San José, la Virgen y el Niño. En esta línea está también la “cencerrona” que llevan a cabo nuestros vecinos de Cantalojas, bajando del monte con su cordero para ofrecerlo al Niño junto con sus romances, o la danza pastorela que se representa en Braojos, en la vecina Sierra Norte de Madrid.

Las misas pastorelas se llevan a cabo también en muchos lugares del mundo y de nuestro país, y en nuestro entorno conocemos que se cantan misas en diversas versiones con esta denominación: En Pedrajas de San Esteban, en Valladolid, se interpreta su propia pastorela, a donde la llevó un maestro de música procedente de Segovia. Hay también misas pastorelas, entre otros lugares, en Cantalapiedra (Salamanca), en diversas localidades de Navarra, en Asturias y en Las Palmas de Gran Canaria.

No conocemos otros lugares donde se interprete nuestra misa pastorela valverdeña, ni hemos conseguido partitura original alguna que la reproduzca. También hemos consultado al que fue párroco de Valverde y ahora ilustre maestro organista de la catedral de Sigüenza, Juan Antonio Marco. Tampoco él pudo dar fe de la procedencia, autoría o lugares donde se ejecuta. Y nuestra búsqueda en las inacabables fuentes electrónicas del ciberespacio tampoco ha dado resultado.

Nosotros utilizamos la versión transcrita en su día por el referido Emilio Robledo, con lo que hemos conseguido recuperarla del olvido. Que éste no sea eterno, como muchas veces ha sucedido con tantas otras tradiciones.

Cum santo spiritu in gloria Dei patris. Amen.

P.D. Adjuntamos una parte de nuestra partitura y un fragmento del inicio del Gloria de la misa interpretada el 1 de Enero de 2019 en Valverde. Agradeceríamos cualquier aportación para saber si en algún sitio se interpreta esta misa pastorela, quién puede ser su autor o dónde se puede conseguir una partitura original.

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