Agapito Martín

El 22 de febrero pasado se cumplían 100 años desde el fallecimiento de Agapito Martín, uno de los antepasados más famosos y nombrados del pueblo. A él dedicamos hoy nuestro retrato en sepia.

Notas biográficas.

Agapito Martín y Martín, el “tío Agapito”, el abuelo Agapito, había nacido el 24 de marzo de 1860. Era hijo de Bibiana Martín Benito y de padre desconocido, por lo que repitió el de su madre como segundo apellido. Se casó joven en primeras nupcias con Anita Ricote que, desgraciadamente, falleció a los 23 años, en junio de 1887, de “enfermedad común” y sin haber tenido hijos. Ella figura como la primera enterrada en el suelo de la ermita, primera fila y sepultura, en la que luego, treinta años después, se enterraría también a su marido.

Sus segundas nupcias fueron con María Benito Sanz, hija de Agustín Benito Mata y de Gregoria Sanz Bris, todos de Valverde.  Con ella tuvo cinco hijos: dos murieron a temprana edad, Lucía y Bonifacia, y sobrevivieron Marcelino-José, Lucía-Florencia y Sabina. El primero padecía de crisis convulsivas de tipo epiléptico a raíz de una meningitis, y falleció con 46 años en 1945. Florencia, (casada con Lorenzo Gordo) es la madre de Florita, Bernardo, Santiago, Antonia y Mary. Por su parte, Sabina (casada con Victoriano) era la madre de Angelita, Agustina y Mary. Más de un centenar de sucesores se pueden contabilizar entre su descendencia valverdeña. Y hasta una cuarentena de pentanietos o choznos.

La familia de Agapito Martín estaba en la boda de Raimundo y Severiana, pero no se les reconoce

La familia de Agapito Martín estaba en la boda de Raimundo y Severiana (1924), pero no se les reconoce

Tras fallecer su segunda esposa, María Benito, en 1909 con 54 años a causa de una neumonía, casó en terceras nupcias con Gregoria Martín López, con la que no tuvo hijos. Aunque aquella aportaba de su anterior matrimonio varios hijos, entre ellos Juliana Gordo, la única que convivió muchos años con la familia. El abuelo Agapito falleció con 65 años el 22 de febrero de 1926 a causa de una hemorragia cerebral y esta también enterrado en la ermita. No se conserva fotografía alguna del personaje aunque, sin duda, asistió a la boda de sus parientes, Raimundo y Severiana, sin que nadie sea capaz de reconocerle.

Su vida y obras.

Poco podemos contar de su biografía: le suponemos agricultor y ganadero y, como todos los hombres de su generación, un poco más de todo: colmenero, carbonero, pescador y cazador, carpintero, albañil… Era miembro de la Cofradía de los Hermanos del Señor. No parece haber ostentado cargo alguno en el ayuntamiento de Valverde, salvo que fue nombrado fiscal municipal entre 1903 y 1905, siendo alcalde Fernando Benito Umbría.

Entrada al Roto

Entrada al Roto

Su fuerza y habilidad como albañil serrano con manejo experto de la piedra y pizarra, es la que más fama le dio. Su obra más conocida y fidedigna es el tunel del “Pozo del Roto”, un túnel practicado a las orillas del Sorbe, hecho a base de piqueta y algún cuerno de pólvora negra, ayudado por su hijo Marcelino. Para regar una veguilla que poseía en el margen derecho del Sorbe, tenía que atravesar una gran roca que se lo impedía. Comenzó picando la piedra, construyendo un túnel de más de un metro de diámetro, que fue disminuyendo a medida que profundizaba en la roca.

El tunel del Pozo del Roto

El túnel del Pozo del Roto

Al cabo de excavar unos seis metros, el túnel sólo tenía medio metro de diámetro y el desnivel final resultante era positivo por lo que el agua no llegó a pasar nunca. Pero vio la luz al otro lado de la roca y muchos hemos conseguido pasar por él para zambullirnos en el que desde entonces se llama el “Pozo del Roto”.

También construyó una presa encima de “La Pasadera” del Río Sorbe para regar en la veguilla de Umbralejo. Asimismo, hay quien le atribuye el inicio de las obras del “Cacerón”, sistema de regadío valverdeño procedente de la Chorreras, aunque no existen pruebas fidedignas. Otros testimonios sugieren que fue el “tío Rebollo”, Sebastián Benito, el que inició esta obra, inicialmente ridiculizada por todo el pueblo y luego finalizada con la colaboración de sus paisanos . y que ha llegado hasta nuestros días.

La casa de la plaza levantada por el tío Agapito

La casa de la plaza levantada por el tío Agapito

Construyó la casa de la plaza donde vivieron su hija Sabina y Victoriano, adelantada respecto a su vivienda anterior, dicen que autorizado por el ayuntamiento a cambio de una arroba de vino, o quizás un convite en forma de alboroque. Y también se dice que, construyendo la casa de Leonarda, pidió a los demás que le dejaran a él solo hacer la esquina, que remató redondeándola, lo que facilitaba el paso de las caballerías con las cargas de leña o mies. En esta misma línea constructora levantó infinidad de paredes, con técnica de piedra seca, famosas por su gran envergadura. Probablemente la de la finca de la Iruela, los Colmenares, con casi un metro de ancho y un centenar de larga, es obra suya.

Esquina redondeada

Esquina redondeada

Su afición constructora le produjo algún disgusto. Dicen que, arreglando en el tejado una chimenea se cayó por el hueco y alguien le oyó exclamar: “¡Ya se ha jodío el Gapito!”, con gran susto y disgusto de la familia ante manera tan heterodoxa y original de encomendarse a su ángel de la guarda. Su expresión favorita era “¡pacho!” y, en base a todo lo referido, la frase “eres más bruto que el abuelo Agapito” es una referencia para sus descendientes y se ha hecho popular en su pueblo.

Peña Agapito

Peña Agapito

Sirvan estas notas para recordar y homenajear a este valverdeño que, probablemente, respondía al retrato general de sus compatriotas y tenía méritos similares a muchos de los que hicieron grande, a nuestra humilde escala, a esta generación de finales del siglo XIX y principios del XX. En su honor hemos querido bautizar una de las peñas próximas a la Chorrera y al Cacerón con su nombre: “la Peña Agapito”.

Si te ha gustado esta entrada, ¡compártela!

Suscríbete

Con cada entrada nueva en el blog, recibirás un email de aviso

Únete a otros 52 suscriptores

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. Tina dice:

    Grande el Agapito y muy bonito el nombre de su madre.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Nueva sección Rutas!

Descubre más desde Valverde de Ocejón

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo