AQUELLOS  BAÑOS (J.F. Benito)

No había, en los años cincuenta del pasado siglo, agua corriente en las casas de Valverde. No existía, por tanto, la posibilidad de baño o ducha en los hogares. El balde de zinc era la posibilidad única de lavarse algo más que cara o manos. Pero se disponía de unos pozos en el arroyo que, más que lavar, purificaban nuestros cuerpos con sus aguas gélidas y trasparentes. Es cierto que no todo el mundo acudía a ellos: mayores de treinta… (Seguir leyendo..)